jueves

Nueva imagen del MAS

Esta es la nueva imagen que tiene el MAS en Bolivia, un estado al que hay que temerle porque no duda en reprimir;

sábado

¿porque perderá Maduro?



Muchos Chavistas esperan que Maduro pierda como única manera de que que el Partido Socialista no muera, como sucedió en Nicaragua, (donde después de la Chamorro sobrevivió el sandiinsmo)  es decir que si gana Maduro al cabo de un tiempo por la critica situación económica, vendría la caída de todo el sistema, en cambio si gana Capriles, a él le tocaría restablecer la producción y quedaría la posibilidad de acabado ese ciclo el retorno del Chavismo, perdería Maduro pero ganaría Diosdado

lunes

Megalomanía



Evo Morales en un nuevo ataque de Megalomanía tiene a todo el departamento en huelga por ponerle el nombre del auerpuerto inconcluso con su nombre

viernes

MAS narcovinculos del MAS


Lucio Vedia conducía un vehículo robado en Chile y fue incautado por narcotráfico
13/09/2012 - 22:56:00
ERBOL.- La camioneta que conducía el asambleísta del Movimiento Al Socialismo Lucio Vedia en estado de ebriedad fue reportada como robada en Chile el año 2011 y en Bolivia fue incautada por narcotráfico.
“Tiene embargo por la Policía chilena con número 186908 del año 2008 del Tribunal de la Fiscalía local de Antofagasta por el delito de robo. El vehículo es de tipo camioneta de marca NISSAN, modelo Terrano, año 2008, color rojo y con la placa de control registrada en Chile como ZY1995. La certificación correspondiente nos arroja como vehículo robado en el país de Chile”, dijo director nacional de Diprove, Jorge Saravia, según un reporte de PAT.
El director departamental de Diprove Santa Cruz, Saúl García, señaló que la camioneta tiene reporte de robo en Chile y que la placa que portaba en Bolivia, 188-CPV, correspondea otro vehículo.
La directora de la Dirección de Control de Bienes Incautados (Dircabi),  Iveth Álvarez, ratificó que la camioneta que conducía Vedia en estado de ebriedad fue reportada como robada en Chile el año 2011.
Según la televisora ATB, Jaime Hurtado Mamani Quispe,  director de Dircabi en la localidad de San Matías, habría sido quien recibió el vehículo que conducía el asambleísta, después que fuera incautado por Umopar.
Sin embargo, se presume que este funcionario no dio a conocer la incautación y de manera supuestamente “arbitraria” entregó la camioneta a Miguel Gutiérrez, el exdirector de Dircabi en Montero,

lunes

¿Porque cada día pierden la moral?

 
La fuerza moral de los disidentes
 
 
El día
 
Ex ministra Chacón critica designación de Llorenti y "errores" del proceso de cambio
La exministra de Defensa Cecilia Chacón, expresa su malestar y total rechazo por la designación de Sacha Llorenti como el nuevo embajador de Bolivia ante la ONU.
Lunes,  3 de Septiembre, 2012
Ex-ministra-Chacon-critica-designacion-de-Llorenti-y--errores--del-proceso-de-cambio
Ref. Fotografia: La ex autoridad durante su acto de reconocimiento en las FFAA cuando asumía como Ministra de Defensa. /Archivo.
A casi un año de presentar su renuncia al cargo, Chacón lamenta e identifica en una nota que publica en su cuenta de Facebook, los “errores” del proceso de cambio, apuntando como principal y más grave equivocación y que aún permanece en la impunidad la violenta represión a los indígenas del TIPNIS en Chaparina en septiembre del 2011, el que fuera además el principal motivo de su alejamiento del Gobierno de Evo Morales.
 
Página Siete
Página Siete
Cecilia Chacón.
Después de casi un año de haber renunciado al cargo de ministra de Defensa, Cecilia Chacón, rompió el silencio molesta por la designación de Sacha Llorenti como nuevo embajador de Bolivia ante la Organización de Naciones Unidas.

“La muerte se ha llevado a una hermana y a un compañero, han sido días muy tristes. Y ahora, mi esperanza en el rescate del proceso de cambio fue agredida por la noticia del nombramiento de nuestro nuevo representante ante la ONU”, señala el texto que publicó la ex autoridad.

Chacón dejó su puesto en el Ejecutivo un día después de la represión a indígenas registrada en Chaparina el 25 de septiembre del año pasado. “Son más de once meses que veo pasar días tristes. Porque los errores no se rectifican, sino que se reafirman. Porque los compañeros que están dentro del Gobierno y son testigos de cómo estos pasos nos alejan del rumbo callan. Porque con dolor los veo defender lo indefendible”, acota la abogada.

En otra parte del texto, la ex ministra afirma que la designación de Llorenti “no sólo significa impunidad para él o los responsables, sino que es una afirmación tácita de que lo que sucedió el año pasado es considerado válido y justificable”.

Sacha Llorenti fue designado como nuevo embajador de Bolivia ante la ONU y se prevé que comience su nueva función a mediados de mes. No es la primera manifestación de rechazo de parte de una ex autoridad oficialista. Antes, en una columna publicada por Página Siete, también hizo públicos sus reparos el ex viceministro de Régimen Interior Rafael Puente.

Chacón cierra su “muy personal declaración” dejando en claro todavía es parte del proceso de cambio, pero que por ello no dejará de expresar sus observaciones a las decisiones del Ejecutivo.

“Nuestra victoria es dejar que el cambio nazca de nosotros. Que la nueva sociedad que tanto soñamos se materialice en nuestros actos todos los días, en nuestros nuevos valores y compromisos. Debo ser coherente con esto y por eso decidí romper mi silenciosa espera, porque no puedo volcar la mirada a otro lado y hacer como si nada pasara. Porque estos días tristes y sus últimos sucesos casi nos arrebatan nuestra íntima esperanza en el rescate del proceso”, dijo la ex autoridad, a través de su cuenta en Facebook.



A continuación la carta de la ex ministra Cecilia Chacón:
La muerte se ha llevado a una hermana y a un compañero, han sido días muy tristes. Y ahora, mi esperanza en el rescate del proceso de cambio fue agredida por la noticia del nombramiento de nuestro nuevo representante ante la ONU.

Son más de once meses que veo pasar días tristes. Porque los errores no se rectifican, sino que se reafirman. Porque los compañeros que están dentro del Gobierno y son testigos de cómo estos pasos nos alejan del rumbo callan. Porque con dolor los veo defender lo indefendible.

Durante más de seis años mi trabajo en el Ejecutivo fue mi vida, lo saben quienes me conocen. Sin embargo, mi compromiso con el cambio en Bolivia empezó mucho antes y continúa regalándome sueños e invitándome a soñar y creer, a pesar de todo. Por eso hoy no puedo guardar silencio ante un hecho que me indigna.

No me interesa ningún protagonismo; por esta razón me niego a que mi vida, identificada con este proceso, que sufre las mismas crisis y goza los mismos éxitos, sea expuesta y utilizada. Por ello me he negado a dar entrevistas y lo seguiré haciendo, con el debido respeto a los medios de comunicación. Debo decir que muchas veces van detrás de lo que ellos quieren escuchar y no de lo que una tiene que decir. Por eso prefiero expresarme de esta manera, a través de esta muy personal declaración.

Ha pasado casi un año desde la represión vergonzosa en Chaparina, de aquel día de violencia cometida contra mujeres, niños. Y todo lo que allí sucedió permanece en la impunidad.

Son más de once meses de mi renuncia al cargo de ministra de Defensa. Esa decisión implicó un alejamiento del Gobierno, pero no del proceso de cambio que construyó la mayoría del pueblo boliviano, cansado de los atropellos e injusticias que vivimos durante la noche neoliberal.

Y es exactamente ese mismo tiempo el que he esperado que el Presidente y el Gobierno sean coherentes con lo que predicamos. Que no sólo se realice una investigación imparcial que identifique y establezca responsabilidades, sino también un proceso autocrítico sobre la forma en que se encaró el conflicto. Una íntima reflexión que nos responda cómo llegamos a ese conflicto, por qué se permitió que la violencia se imponga al diálogo, que la fuerza supere a la razón. Llevo más de once meses esperando cualquier clase de señal que permita al Gobierno volver al sendero forjado por nuestro proceso, por nuestras luchas. Un rescate sobre la base del respeto, la inclusión, la transparencia y la honestidad. Por ese cambio que votamos y defendimos indígenas, originarios, campesinos y mestizos, mujeres y varones, adultos y jóvenes.

No olvido que dos días después de lo sucedido, el Presidente anunció una investigación y abrió la puerta a la posibilidad de recapacitar y dar un paso hacia atrás en el rumbo que se tomó a partir de ese día. En silencio comencé a esperar esa oportunidad y tiempo de reconocer que la violencia y la represión no son el camino. De admitir que lo de Chaparina estuvo mal y retornar a la senda. Sin embargo, el nombramiento de Sacha Llorenti en una embajada o en cualquier otro cargo cierra esa posibilidad. Nos arrebata esa esperanza. No sólo significa impunidad para él o los responsables, sino que es una afirmación tácita de que lo que sucedió el año pasado es considerado válido y justificable.

¿Qué es lo verdaderamente importante? ¿Quién preparó el plan? ¿Quién lo propuso? ¿Quién lo autorizó? ¿Quién lo ejecutó? ¿Quién aplaudió que se ejecutara “limpiamente y sin bajas”?

Importa todo lo que vimos, pero mucho más lo que no vimos. Fuimos espectadores de lo que se ejecutó, pero todavía no podemos ser testigos de una sincera voluntad gubernamental por enmendar el mal, y personalmente creo que el mal no se combate encarcelando o eliminando al malhechor, porque el mal es algo que nace en nosotros y es ahí dónde debemos combatirlo.

No podemos subestimar el sentido común de la gente. Esa profunda intuición que todos tenemos de lo correcto y lo incorrecto, más allá de lo que puedan decir la religión, el gobierno o las leyes. Siempre podremos callar a quien no piense como queremos; pero no callaremos a nuestras conciencias. A ninguna de ellas.

Siento que el pueblo boliviano intuye bien dónde está la responsabilidad de los sucesos de Chaparina. Si bien se debe respetar la formalidad del proceso judicial, no necesitamos pruebas ni que una sentencia lo confirme. Ese sería un paso acertado en el marco de la justicia formal, pero no resolvería el problema de fondo, el problema esencial.

Personalmente creo que el problema de fondo es creer que una persona o un grupo puede encarnar un proceso que tiene un tiempo y actores mucho mayores que nosotros. No se puede confundir la soberanía, la voluntad del pueblo, con los deseos personales. Así tengamos muy buenas intenciones. Mandar obedeciendo implica tomar en cuenta las formas y no sólo los resultados, no se puede sacrificar democracia por eficacia.

Por eso el primer error del Gobierno en el caso de Chaparina es pensar que tiene el monopolio del proceso. Creer que sabe lo que es bueno y malo para nosotros y que, por lo tanto, tiene autoridad para tomar las decisiones por todos e imponerlas a través de la fuerza pública.

Segundo error, pensar que mediante el uso de la violencia podemos resolver algo, peor aún acabar con una reivindicación justa. Si bien podemos y debemos enfrentar al enemigo armado en batalla; no podemos utilizar los mismos medios con el pueblo desarmado.

Tercer error, tirar la piedra y esconder la mano detrás de una parodia judicial, que si bien reviste formalmente la intención de hacer justicia en el fondo no engaña a nadie más que a quien la opera.

No estoy en contra del Ejecutivo. Deseo cada día que hagan las cosas bien, porque de su éxito en la implementación del proceso depende que al pueblo boliviano le vaya bien, sé que gobernar no es sencillo y que nadie está exento de errores. Y acá hago una aclaración necesaria, tengo diferencias pequeñas y grandes con el Gobierno; pero no tengo semejanzas con la derecha. Esa que hoy usurpa una bandera y un discurso que se cedió hace un año.

Por eso mi silencio no quiere decir que no tenga diferencias, es tan solo que mi forma de expresarlas no es a través de los medios, de eso ya hay mucho. Creo que si la crítica no sirve para construir, y eso demanda considerar la reacción del criticado, es un ejercicio vacuo y algunas veces tan sólo una exhibición de vanidad mesiánica.

Creo en los que necesitamos ideales. Necesitamos esperanzas, necesitamos utopías, como alimento imprescindible para vivir. Pero eso no significa que necesitemos héroes o salvadores. La política no se reduce al arte de gobernar, sino a la forma de vivir: la política es vida, es lo que vistes, lo que comes, lo que sientes, lo que callas, lo que dices y sobre todo lo que haces.

Muchas veces he leído a Rafael Puente, con quien me identifico plenamente en sentimiento. Sobretodo cuando desea estar equivocado en relación a los desatinos gubernamentales, en ese aspecto fundamental nos distinguimos de quienes se llenarán la boca y se alegrarán si es que malos resultados confirman sus augurios.

El proceso de cambio no es monopolio de un partido o una élite de “iluminados”. La revolución, si es auténtica, no tiene partido, le pertenece a su gente. Nadie debe ser considerado “invitado” del proceso así como ninguno puede creerse más importante que otro compañero. Fuimos fuertes porque fuimos todos, codo a codo. Y ahora todos tenemos el derecho y el deber de defender algo que es nuestro, de luchar por rescatarlo. No se puede tolerar más el argumento de “estás conmigo o estás en contra mía” que ha dañado a tantas revoluciones en el mundo. El principio del pluralismo, permite la coexistencia de muchos mundos en este mundo, no hay cabida para cualquier clase de pensamiento absolutista.

Como un sabio decía, no me preocupa tanto convencer con mi verdad o defenderla, sino vivirla. Las revoluciones se encarnan desde lo más pequeño, en lo cotidiano. Nuestra victoria es dejar que el cambio nazca de nosotros. Que la nueva sociedad que tanto soñamos se materialice en nuestros actos todos los días, en nuestros nuevos valores y compromisos. Debo ser coherente con esto y por eso decidí romper mi silenciosa espera, porque no puedo volcar la mirada a otro lado y hacer como si nada pasara. Porque estos días tristes y sus últimos sucesos casi nos arrebatan nuestra íntima esperanza en el rescate del proceso.

M. Cecilia Chacón R.

nueva imagen internacion de EVO

Informe policial revela el encuentro de un narcotraficante brasilero con el número dos del gobierno boliviano.
El presidente de Bolivia, Evo Morales se enorgullece de incentivar las plantaciones de coca, materia prima de más de la mitad de la cocaína y crack consumidos en el Brasil, bajo el argumento de que sus hojas sirven para producir té y medicinas tradicionales. Sin embargo, y según lo estima la Organización de las Naciones Unidas (ONU), tan sólo un tercio de la coca plantada en su país satisface dicha demanda. El resto abastece el narcotráfico, y como consecuencia, contribuye a corromper la vida de casi un millón de brasileros y de sus familiares. Recientemente han surgido evidencias de que la complicidad del gobierno boliviano con el narcotráfico va más allá de una simple defensa de los intereses de los cocaleros o plantadores de coca.
Veja tuvo acceso a los informes producidos por una unidad de inteligencia de la policía boliviana, que revela entre otros hechos, una conexión directa entre el hombre de confianza de Evo Morales, ministro de la presidencia Juan Ramón Quintana, y un narcotraficante brasilero que actualmente cumple su pena en la penitenciaria de máxima seguridad de Catanduvas, en Paraná.
Uno de los documentos, titulado Aprensión de fugitivo internacional y firmado con el nombre encubierto “Carlos”, describe como los agentes bolivianos identificaron la casa del brasilero Maximiliano Dorado Munhoz Filho en el 2010. Max, como también se le conoce, y su banda poseían haciendas en Guajará-Mirim y en otras ocho ciudades de Rondonia, donde recogían la droga lanzada desde aviones bolivianos. Mensualmente, la banda de Max reciba unos 500 kilos de cocaína que luego eran transportados a San Paulo y Río de Janeiro. El narcotraficante huyó de la cadena Urso Branco, en Rondonia en el 2001, y para entonces se sospechaba que estaba escondido en Bolivia. De hecho, tenía un inmueble en la calle Chiribital, esquina con Pachiuba, en un barrio noble de Santa Cruz de la Sierra. El día 18 de noviembre de 2010 a las 2 de la tarde, los policías que vigilaban el inmueble presenciaron una cena extravagante. Quintana, hoy el segundo hombre más poderoso de la república, aparecía en compañía de Jéssica Jordan de 28 años, famosa en su país por haber sido electa Miss Bolivia tan sólo 4 años antes. Ambos tenían por aquel entonces, puesto de confianza en organismos estatales.
Quintana era el director de la Agencia para el Desarrollo de las Macro Regiones y Zonas Fronterizas. Dos meses antes, Jéssica fue nombrada por el vicepresidente Álvaro García Linera como directora Regional de Desarrollo del Estado del Beni, departamento que comparte fronteras con Rondonia y por donde ingresa al Brasil buena parte de la droga boliviana. Quintana y Jéssica entraron en la casa de Max con las manos vacías y salieron 20 minutos después con dos maletines. El contenido de los mismos es desconocido.
Dos meses después del encuentro con los integrantes del gobierno de Morales, Max fue detenido en una operación conjunta de la policía federal brasilera y un grupo de miembros escogidos a dedo del servicio de inteligencia boliviana llevado al Brasil. Por otro lado, Quintana fue nombrado por Evo Morales al año siguiente como ministro de la presidencia, el equivalente a la casa civil brasilera, puesto que él ya había ocupado del 2006 al 2009. El relato del agente Carlos acerca del encuentro entre los miembros del gobierno y el narcotraficante brasilero forman parte de una serie de documentos filtrados a la prensa boliviana y norteamericana por un político del Movimiento Al Socialismo (MAS), partido de Morales. Para el autor de dicha entrega de información, el gobierno no ha cumplido con su promesa de mejorar la vida ni de los pobres, ni de los indígenas de Bolivia. Evo Morales triunfó en dos elecciones presidenciales promocionándose como un candidato defensor de los indígenas. Sin embargo, la mayoría de ellos están insatisfechos.
Desde que Morales tomó posesión de la presidencia hubo un aumento del 22% de la superficie dedicada al cultivo de coca en el país. A diferencia de Colombia, que en los años 80s cultivaba y refinaba el 90% de la cocaína consumida en el mundo y ahora combate a los carteles y reduce su producción; Bolivia y Perú han aumentado su participación en ese mercado y hoy proveen la mitad de las drogas derivadas de las hojas de coca. Fabricas de cocaína que hasta el momento no existían en Bolivia, comenzaron a aparecer por centenares, y hoy operan en el país carteles colombianos, mexicanos y el PCC brasilero. Al ver el crecimiento del crimen organizado y las puertas de la política cerradas para sus representantes, los indígenas y los sindicalistas han pasado a criticar abiertamente a Morales. El mes pasado, la policía se declaró en huelga exigiendo mejores salarios. Hace dos semanas, una nueva marcha indígena llegó a La Paz para impedir la construcción de una carretera en el parque ecológico indígena Isiboro Sécure (TIPNIS). El proyecto que según los bolivianos, une a “dos poblaciones sin habitantes”, tiene como objetivo abrir nuevas fronteras para la plantación de coca, dado que la productividad de la región vecina del Chapare, principal reducto de Morales donde el 90% de las hojas se destinan a la producción de drogas ilegales, está en franco declive. Quintana no se cansa de atacar a los indígenas que se oponen a la construcción de la carretera, al mismo tiempo que sale a defender a los cocaleros. Quintana fue militar, araponga entrenado por los norteamericanos y asesor del ministro de defensa del presidente Hugo Banzer (1997 – 2001). Además, es autor de las declaraciones más antiamericanas del gobierno de Morales. A él se le atribuye la sugerencia, acatada por Morales, de expulsar del país a los agentes de la Drug Enforcement Administration (DEA), órgano americano que financiaba la gasolina y parte del salario de los policías bolivianos dedicados a la lucha contra el narcotráfico. No es de extrañar que dicha medida haya salido de la cabeza del hombre que comparte con el vicepresidente Álvaro García Linera la responsabilidad de administrar las relaciones del gobierno boliviano con el presidente venezolano Hugo Chávez.
Los informes que revelan los lazos comprometedores del gobierno boliviano con narcotraficantes fueron realizados por agentes que simpatizan con la administración Morales, sorprendidos ante la incapacidad del presidente de percibir la podredumbre de su entorno. “Los esfuerzos que hace nuestro amigo y hermano Evo para erradicar la corrupción caen en saco roto y eso puede ser utilizado por la oposición para manchar su honra” explica un policía encubierto, apodado Confucio. Uno de los referidos documentos revela que Raúl García, padre del vicepresidente Linera y adicto a la cocaína, habría influido en el nombramiento del Director de Aduanas del aeropuerto Viru Viru en Santa Cruz de la Sierra, por donde sale buena parte de las drogas con destino a Brasil. “Algunos narcotraficantes colombianos que aseguran haberle dado un apartamento en Santa Cruz al padre del vicepresidente a cambio de protección para que despeguen determinados aviones, dicen tener pruebas de esto” relata uno de los informes confidenciales. Cabe destacar que Raúl García murió de un infarto el año pasado.
“La creciente actuación de los narcotraficantes brasileros en Bolivia resulta facilitada por un sinnúmero de factores, entre los cuales se encuentra la posibilidad de negociar con miembros del gobierno” afirma Douglas Farah, especialista norteamericano en el estudio del flujo ilegal de armas y drogas, que ha analizado todos los documentos confidenciales entregados por el político del MAS. Hasta el momento no hay datos que ayuden a esclarecer si el entorno de Evo Morales se ha corrompido aisladamente o si él tendría participación directa en los negocios de su gobierno con el narcotráfico. Hasta el momento el presidente no ha reconocido que nada esté funcionando de manera inapropiada o ilegal. Desde que la oposición hizo entrega de dichos documentos comprometedores hasta el momento, ninguna investigación ha sido abierta por las autoridades. En lugar de eso, se intentó castigar a los mensajeros. El senador Roger Pinto, por ejemplo, que en marzo del 2011 tuvo la osadía de llevar al Palacio Quemado una copia del informe acerca de la reunión entre Quintana y Max, entre otros papeles con denuncias, fue acusado de corrupción por Morales y acabo recibiendo asilo político en la embajada de Brasil en La Paz. Hasta el viernes pasado, aún no había recibido el salvoconducto del gobierno boliviano para poder embarcarse en un avión con destino a Brasil.
Fuente: Veja.com (Brasil)
Share

domingo

BUMERAN




El manipuleo de las encuenstas hecho por los encargados de la campaña del PSUV, donde mostraban que Chavez le llevaba una ventaja de 40 puntos al candidato opositor Capriles, si bien en un inicio dió el resultado esperado entre sus filas, de darles animo y en las opositoras de infundirles desesperanza, a medida que fue pasando el tiempo ante la evidencia, el resultado se les torno en su contra porque la sensación de la opnión es que Chavez cada día tiene menos votos y la oposición cada día crece mas, y cualquier persona que sepa algo de tendencias comprende que ambas curvas son inevitables, invariables y casi imposible de remontar.
La pregunta es:  ¿En que momento de la curva se realizarán las elecciones?

David Herrera Tenorio el MAS y la cocaína

David Herrea Tenorio vinculado al narcotrafico
 
En el informe elevado al juez por la comandancia de Umopar y el fiscal de Sustancias Controladas Percy Camacho Flores, el 20 de septiembre de 1995, se lee lo siguiente:
“Se considera que David Herrera Tenorio es un elemento vinculado al narcotráfico desde hace unos tres años atrás por lo menos, tanto en la fabricación como en el tráfico de la droga, ya que rescataba la droga en la zona de Aroma para transportar a Cochabamba. Posteriormente fue detenido el ciudadano Francisco Vallejos Rojas, presunto peón de David Herrera Tenorio y luego Estanislao Chile Antonio, propietario del chaco en que funcionaba la poza de propiedad de David Herrera Tenorio. Finalmente se hace mención que Juliana Sánchez Cuéllar, esposa de David Herrera Tenorio, se encuentra también vinculada en actividades del narcotráfico; una vez de que es ella la que internaba los precursores para la fabricación de la droga…”.
 
 Actualmente David Herrera es líder de la contramarcha que apoya el gobierno y e enfrenta la IX Marcha que defiende el parque Isiboro Secure, contra la invación del negocio y trafico de cocaína, Hombre de confianza del mandatario Boliviano Evo Morales, y que deja sin ningún argumento al gobierno para no negociar con los marchistas.

Día que pasa queda mas claro quién representa a quién y quién defidiende qué intereses, y quienes se que quedarén defendiendo a los cocaleros provedores a los fabricantes de cocaína y quienes darán un paso al costado en defensa de la legalidad y la Patria

sábado

la CSUTCB ya no la podrá manejar en MAS

La llegada masiva de la IX Marcha en defensa del territrio del TIPNIS, empezó a dar sus primeros frutos, La Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos de La Paz Tupac Katari se empieza a fracturar y las bases empiezan a exigir la independencia frente al gobierno, lo cuestionan y critican por marchar a favor del gobierno y agredir violentamente a ciudadanos paceños.
¿hasta cuando soportremos la ceguera de este gobierno?

jueves

Otra derrota del MAS

A pesar de haber armado una contramarcha con todo el aparato del estado, de ir a la provocación, de invocar el miedo, de levantar la cortina de humo con el golpe de estado, el pueblo de LA PAZ recibión con los brazos abiertos a los marchistas y marco una derrota mas al gobierno, una derrota mas sorda pero mas punzante que seguramente va a cobrar factura en las proximas reniones evaluatorias del gobierno, perdieron la gobernación que organizó todo, la comisión de derechos humas de nas laciones unidas en Bolivia por parcializarce decaradamente a favor del gobierno en contra los perseguidos y amenzados por el gobierno, perdio la presidenta del senado porque apareció en medio de la contramarcha interpelada por la población.